Esto equivale a un incremento de 607 USD del ingreso per cápita, con un efecto neto sobre el PIB de 5,5 mil millones USD en 7 años (2006-2012).
El estudio se realizó con el apoyo del
Banco Interamericano de Desarrollo, y se lanzó a tiempo para coincidir con la 40a Asamblea de los Estados miembros de la
OACI. En el documento se refleja la visión que definieran los Estados miembros de la
OACI en la Declaración que adoptaron con ocasión del
Cuarto Foro mundial de la aviación.
“La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible pide especial atención para los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), dadas las particulares vulnerabilidades que éstos afrontan en su desarrollo sostenible”, declaró la Secretaria General de la
OACI, Dra. Fang Liu. “La República Dominicana, por su relación de trabajo estrecha y constante con la
OACI, sirve de modelo para los PEID, ya que comparten las mismas características, como su dependencia del turismo y del transporte aéreo como principal medio de transporte”.
En ese sentido, el estudio de caso puede utilizarse como plantilla para hacer otros estudios de PEID que requieran asistencia para comprender los efectos económicos de la aviación sobre sus economías. También es una poderosa plataforma desde la cual la
OACI puede continuar abogando por un desarrollo estratégico de la aviación cónsono con sus políticas, estrategias y normas y métodos recomendados.
“En los 12 últimos años, la República Dominicana ha hecho de la conectividad aérea una prioridad, por lo cual emprendió un conjunto de reformas en el sector de la aviación con el objetivo de lograr la conformidad con la normas internacionales de la
OACI”, explicó el señor Melvin Cintrón, director regional de la Oficina Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de la
OACI. “Estas reformas, unidas a otras políticas para fomentar el turismo en el Estado, hicieron que aumentara el número de pasajeros que vuelan a la República Dominicana, lo que ha tenido una gran repercusión en su economía”.
El estudio de caso se proponía presentar de la manera más relevante y precisa el “antes” y el “después” en las economías y los niveles de desarrollo económico de los PEID, así como otros pequeños Estados en desarrollo, incluido un examen significativo de los planificadores de aviación civil y ministerios competentes (turismo, finanzas, transporte) acerca del rendimiento que genera la inversión en el sector de la aviación civil.
La metodología incluyó la aplicación de un enfoque de control sintético: una técnica de modelización cuantitativa denominada estimadores de diferencia en diferencias (DID) a partir de un grupo de 20 otros Estados comparables. Esta técnica se utiliza normalmente cuando algunos grupos, como los Estados, experimentan un tratamiento, como un cambio de política, mientras que otros no. Los grupos se observan antes y después del tratamiento. El grupo de control seleccionado para este estudio de caso es una mezcla de Estados de América Latina y el Caribe y algunos destinos turísticos en otras partes del mundo.
“El estudio presenta a la
OACI, jefes de Estado, ministros, directores generales, la industria, las ONG y los Estados en desarrollo y PEID de todo el mundo una imagen veraz y confiable de las repercusiones del compromiso político con el desarrollo sostenible del sistema de transporte aéreo”, destacó la Dra. Liu. “Subraya la importancia de llevar la modernización de la aviación al centro de las estrategias nacionales de desarrollo sostenible, lo que permitirá a los Estados y las comunidades locales cosechar los beneficios socioeconómicos de una conectividad que cumple las normas de la
OACI con la red mundial de aviación civil”.